Chady A. tiene 45 años, vive en Beirut y trabaja a tiempo completo en una empresa alimentaria. Durante años, una pregunta no dejaba de rondarle la cabeza: ¿cómo podría generarse unos ingresos propios, algo en lo que pudiera confiar sin depender de nadie más?
En el Líbano, donde muchos trabajadores carecen de una pensión mensual sobre la que construir su futuro, esa pregunta se planteaba con urgencia. El trading se convirtió en su respuesta, pero solo después de que le enseñara algunas lecciones que le salieron caras.
¿Por qué TTP?
Chady llegó a The Trading Pit por recomendación de su mentor en el mundo del trading, después de que una mala experiencia con otra empresa le hubiera hecho desconfiar de todo el sector. Lo que le convenció fue sencillo: unas normas claras y una empresa que cumple lo que promete.
«Las reglas son claras y no hay nada oculto», afirma. Recibió su certificado unos 15 minutos después de superar el reto. Cuando solicitó su recompensa, esta apareció en su cuenta en unos 20 minutos, incluida la verificación.
«La verdad es que no estaba seguro hasta que la recompensa llegó a mi cuenta. Fue entonces cuando supe que sois una de las pocas empresas que cumplen su palabra».
Empezar desde cero
Chady no tenía experiencia en el ámbito financiero. «No tenía ni idea de lo que era la inflación ni de economía», admite. «Ni siquiera sabía que cada activo tiene su propio símbolo bursátil».
Empezó operando con su propio dinero, parte del cual había pedido prestado, y sufrió grandes pérdidas. Esas pérdidas le dolieron, pero también le convencieron de algo: los mercados no son aleatorios. Los movimientos de los precios vienen determinados por la economía, y eso se puede estudiar.
Al haber perdido todo su capital, su mentor le indicó un camino diferente: operar con el capital de una empresa en lugar del suyo propio. Sus primeros intentos con la estrategia TTP no salieron según lo previsto. Perdió una cuenta de 100 000 dólares y, después, otra de 20 000 dólares. «Lo único en lo que podía pensar era en cómo recuperar lo que había perdido», afirma. Sin disciplina y con órdenes de corte de pérdidas colocadas al azar.
Al echar la vista atrás, ve esos fracasos de otra manera. «Cada derrota me enseñó disciplina».
Las reglas que lo cambiaron todo
El mayor cambio para Chady fue aprender a considerar las reglas como una guía en lugar de como un obstáculo. «Desde el momento en que empiezo un reto, sé que hay reglas y que no puedo actuar por impulso. Ese es uno de los secretos del éxito».
No se anda con rodeos a la hora de decir dónde estaría sin ellas. «Si no fuera por las reglas, seguiría actuando de forma imprudente y haciendo operaciones por venganza, y sin duda seguiría perdiendo. Las reglas hacen que la mente piense y aprenda, y que los ojos estén atentos».
Incluso la regla de la constancia, que al principio no le gustaba, acabó ganándose su lugar. «Me adapté a ella y comprendí que está ahí para protegerme de operar en exceso».
Su primer premio de futuros
Una vez que logró imponer la disciplina necesaria, Chady superó un reto de Futures. Su primera recompensa fue de 534 dólares, ganados a lo largo de cinco días de negociación. «Me sentí muy feliz», afirma.
Igual de importante fue la sensación de operar sin tener en juego sus propios ahorros. «La presión mental es menor, porque mis ganancias superan a mis pérdidas. Eso es un verdadero alivio».
Sin complicaciones
El enfoque de Chady hoy en día es deliberadamente sencillo: estudiar el mercado, seguir las noticias económicas y ceñirse al plan. Además, se fija un objetivo diario y deja de operar en cuanto lo alcanza. «Así es como se construye un sistema completo y rentable».
Su mercado favorito es el Nasdaq, porque su evolución va en consonancia con la economía. También opera con oro, con cautela, y con algunos pares de divisas cuya cotización varía en función de informes económicos claros.
Si tuviera que resumir su éxito en una sola frase, sería esta: «La disciplina y el respeto a las normas son lo que hace que un operador tenga éxito».
¿Y ahora qué?
A pesar de su primer éxito, Chady sigue considerándose un principiante en estos enormes mercados y no tiene intención de dejar de aprender. «Los mercados cambian constantemente», afirma. Su objetivo ahora es crecer junto con TTP.
Su consejo para otros operadores es que elijan una empresa con normas claras y transparentes, y que luego respeten esas normas. En cuanto a su propia trayectoria, lo tiene claro: «Vosotros sois mi nueva familia, y tengo la intención de formar parte de este equipo para siempre».
Sus respuestas se dieron originalmente en árabe y se han traducido y editado ligeramente para mayor claridad.